En la vida, todos encontramos momentos en los que necesitamos consuelo. Ya se trate de dolor, estrés u otros desafíos, la Biblia nos ofrece palabras poderosas que pueden animarnos y consolarnos.
Los siguientes textos nos recuerdan la presencia reconfortante de Dios en nuestras vidas.
Salmo 34:19
"Pueblo quebrantado, Yahveh está cerca, Él salva a los afligidos".
2 Corintios 1:3-4
"Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, el Padre que tiene misericordia de nosotros, el Dios que siempre nos consuela y nos da valor en todas nuestras miserias, para que, mediante el consuelo que nosotros mismos recibimos de Dios, podamos dar valor a los demás en todas sus miserias."
Isaías 40:1
"Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios".
Mateo 5:4
"Felices los dolientes, porque serán consolados".
Romanos 15:4-5
"Todo lo que se escribió en el pasado se escribió para enseñarnos, para que perseverando y sacando consuelo de las Escrituras podamos seguir esperando. Que Dios, que nos hace perseverar y nos da consuelo, os dé la unanimidad que Cristo Jesús nos pide."





