A veces es más cómodo trabajar solo que con compañeros. La realidad es que tenemos que trabajar mucho en equipo. ¿Cómo se hace eso? A veces hace falta mucha paciencia, sobre todo con los compañeros que tienen un estilo de trabajo diferente. Pablo escribe: "El amor es paciente, es bondadoso" (1 Corintios 13:4).
✅ ¿Significa esto aceptar todo de los demás? No, porque hay principios y objetivos que cumplir. Cuando responsabilizamos a la otra persona de ellos, la forma en que lo hacemos es de gran importancia. Intentemos que la relación siga siendo buena. Puede ayudar pensar: ¿Qué pensaría la otra persona de mi forma de hacer las cosas?
💡 En concreto, también podemos preguntar a la otra persona: ¿Qué necesitas para cumplir los acuerdos y alcanzar los objetivos? La ayuda y la empatía son fundamentales.
Trabajar juntos en armonía no siempre funciona. Esta fue también la experiencia de Pablo en un desacuerdo con Bernabé (Hechos 15:37-40). Como resultado, sus caminos se separaron. Afortunadamente, más tarde arreglaron sus diferencias.
Dios nos hizo diferentes y también tenemos nuestro propio carácter, dones y opiniones. Tratemos positivamente esta gran diversidad, aunque también podemos trazar límites.
📌 Hormigón
Esta semana, ¡intentemos salvar las distancias con alguien con un estilo de trabajo diferente!





